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Ayer Henrik Larsson se despidió del fútbol y a nosotros, los hinchas, no nos queda otro remedio que bajar nuestra cabeza y asentir que uno de los GRANDES dice adiós.
p>El cenit de su carrera llegó cuando disputó tres temporadas y media en Barcelona porque alzó la Champions en París, pero antes ya se había convertido en héroe para los incondicionales del Feyenoord, Celtic y la selección Sueca. En Glasgow lo llamaban The King. Personalmente aprecié la grandeza de este jugador cuando en una ocasión estaba en Glasgow, justo antes de un partido de Champions; en los aledaños de Celtic Park preguntamos a unos seguidores escoceses dónde podíamos encontrar un pub para tomar unas cervezas antes de que comenzara el encuentro. Nos animaron a seguir por una calle oscura, que quedaba al oeste del estadio, y a que luego tomáramos la primera calle, estrecha y oscura, a mano derecha. Cuando cruzamos el umbral de la puerta nos dimos cuenta de que dentro del pub no cabía ni una alma y que todo el mundo vestía la camiseta del Celtic.
Al principio, nosotros, quienes íbamos con la blaugrana enfundada, nos quedamos en fuera de juego y pensamos que no saldríamos de ahí. Sin embargo, los seguidores del Celitc empezaron a charlar con nosotros hasta que les pregunté sino les importaba cantar alguna canción dedicada al Rey Sueco. La respuesta fue inmediata, pero antes tenían que invitarnos a una ronda de 'pints. Con la cerveza en la mano todo el pub empezó a entonar una canción increíble; todo el mundo sostenía su cervezas en lo alto, mientras cantaban esta canción que espero que estéis escuchando, con un amor y pasión que testificaban la huella que este jugador había dejado en sus corazones.
Creo que Larsson es un tipo humilde y sabe de su grandeza, sabe que ha sido un referente y que todo lo que a él le gustaba era jugar al fútbol y hacer jugar a su equipo. Considero que este es el detalle que hay que valorar más, su generosidad dentro del terreno de juego, su deseo de hacer feliz a la gente y demostrar que, en cada una de las camisetas que vistió, su sentimiento hacia los corazones era puro, un hincha dentro del campo.
Hasta siempre Henrik
solohinchas.com
ps: este video corresponde al 11 M, cuando no sucedió la historia que he contado, porque esa fue mi primera visita a Celtic Park; un partido que nunca tuvo que disputarse.







viernes 30 oct a las 08:57
Extrañaremos en los terrenos de juego aquel joven rasta que irrumpió en el mundial del 94 y al calvo goleador que nos hizo tan feliz en Paris con esas dos asistencias en la final frente al Arsenal. Sin duda esperamos que siga ligado al fútbol y verlo sentado pronto en el banquillo de la selección sueca y quien sabe si en el Celtic o Barça para volver a sus raíces.
Suerte Henke!