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Recientemente Arsene Wegner ha vuelto a poner sobre la mesa una demanda que el año pasado ya trataron los equipos más 'grandes' con los máximos dirigentes del fútbol europeo y mundial: la compensación que las federaciones han de pagar a los equipos cada ocasión que ceden a sus jugadores.
p>El origen de esta reclamación está en la lesión que padeció Van Persie en un partido amistoso entre Holanda e Italia, puesto que el delantero orange sufrió las consecuencias de una terrorífica entrada de Cellini, que le dejará fuera de combate casi toda la temporada.
Wegner argumenta que existen dos situaciones diferentes: la que concierne a los partidos oficiales de las selecciones y la que se relaciona con los amistosos. El técnico francés considera que los equipos que ceden a sus empleados, vamos a cambiar de registro para esbozar más claramente la polémica que se plantea, para que trabajen para otras 'empresas', pero la 'empresa' que los alimenta día a día no recibe ninguna compensación. Su pregunta es: ¿por qué las selecciones tienen más poder que los equipos si son estos los que pagan y cuidan de los jugadores para que después las federaciones ganen infinitas cantidades de dinero?
Una de las propuestas es la necesaria inclusión del médico del equipo en la concentración de la selección en el caso de que el jugador o trabajador sufra algún contratiempo y, así, de este modo, el médico puede velar por los intereses del club.
Además, Wegner entiende que las federaciones deberían estar obligadas a pagar a los clubes una suerte de 'tarifa' para que así los equipos, quienes en muchas ocasiones han de ofrecer descanso a sus jugadores internacionales después de sus compromisos nacionales, no tiren o regalen el dinero que les pagan.
En el contexto de la liga española se avecina otro conflicto en este sentido porque, después de un apretado calendario, casi todos los jugadores tendrán que acudir con sus selecciones autonómicas en Navidad partidos a los que luego hay que sumar más amistosos para preparar el mundial cuando, en realidad, los jugadores están inmersos en los partidos más decisivos del año, coqueteando, de este modo, con el peligro de la lesión y perderse la competición con el club que les paga y el Mundial.
Seguramente el sistema no ofrece tanto dinero pero es mucho más efectivo; si, estamos hablando del modelo que practica la FIBA, que coordina su calendario con los equipos, dispone de tres categorías de selecciones para que, por ejemplo, Navarro y compañí







miércoles 16 dic a las 10:09