Todos los aficionados al fútbol lloran estos días la grave lesión de Filipe Luis.
Más aún si cabe los deportivistas, que han visto como los fantasmas del pasado se cebaban con uno de sus buques insignia. El 30 de septiembre de 2001 se rompía la tibia de Manuel Pablo, hasta entonces un fijo en el Depor y en las convocatorias de Camacho. Cuando los coruñeses creían que al fin borrarían el recuerdo de aquél fatídico derby ante el Celta, el peroné de Filipe quiso convertirse en protagonista maldito.
Dicen los médicos que de no haber sido intervenido de urgencia, el brasileño corría el riesgo de amputación. Se estima un tiempo en el dique seco de 4 a 6 meses, por lo que parece que se perderá lo que resta de temporada, y lo más difícil para el brasileño, el próximo Mundial. En cualquier caso el jugador, que recibe hoy el alta, ha manifestado a sus allegados que batirá todos los récords de recuperación. Esa es la actitud que debe seguir. No debe perder la ilusión por regresar a los terrenos de juego lo antes posible, ya que esa ilusión, ese trabajo desde el primer día, resulta clave para acortar los tiempos, más allá de fisios y ejercicios. Siempre es una situación complicada para cualquier futbolista, pero el fútbol es un deporte de contacto. Los jugadores, a pesar de su preparación física no son máquinas perfectas, y están constantemente expuestos al riesgo de lesión. De nada sirven los lamentos, y ahora Filipe no debe pensar sino en volver a vestir la camiseta del Depor cuanto antes.
El espejo en el que mirarse lo tiene en casa. Mucho ha llovido ya para Manuel Pablo desde su lesión, y ahí está a sus 33 años. No es el único ejemplo para Filipe. Valerón se rompió el ligamento cruzado en febrero de 2006, y tras recaídas y operaciones, sigue regalándonos su magia con 34 años.
Parece que fuera obligatorio tender al negativismo, a ponernos siempre en lo peor. ¿O acaso alguien creía que Ronaldo, tras tres años parado, volvería a ser el mejor jugador del planeta? Después de sus graves lesiones de rodilla, entre otras cosas ganó el Balón de Oro, la Champions y el Mundial.
Con las desgracias del Depor me viene a la mente el Arsenal de Wenger, que en poco tiempo sufrió graves lesiones de Cesc, Edu o Nasri, que también se fracturó el peroné. Como también sufrieron esta lesión otros talentos como Cazorla o Luka Modric, el croata del Tottenham, que se lo fracturó a finales de agosto y el pasado diciembre ya estaba jugando.
Desde solohinchas queremos desearle a Filipe Luis una pronta recuperación, con el convencimiento de que cuando vuelva seguirá siendo el mejor lateral izquierdo de la Liga.
solohinchas







martes 26 ene a las 14:48
Toma tiempo, claro, pero a un chaval como Filipe le sobra.