La resistencia de la Juve parece acabada.
Ayer, en el Meazza, Ferrara se jugaba gran parte de sus posibilidades de seguir al frente del equipo Juventino hasta final de temporada. Como ya había anunciado el presidente, Jean Claude Blanc, otro traspié pondría en seria duda la continuidad del técnico.La eliminación en la Coppa supone el fracaso de Ciro en todas las competiciones. A Enero, la Juve ya está apeada de la Champions, la Coppa y sexta clasificada en la Seria A a 16 puntos del Inter.
Es realmente una fatalidad tenerte de jugar el todo por el todo con el Inter de Mou. Comenzó bien la Juve, con un gol de Diego a los 10 minutos de juego, gracias a un torpe Toldo que no supo atajar un tiro lejano e inocente de Diego des del flanco izquierdo del área grande interista.
A partir de este momento, volvimos a controlar el juego. Un gran Sneijder se adueñó del balón y acribilló a Buffon con constantes tiros lejanos, y pases al hueco para la électrica velocidad de Balotelli y Pandev.
A pesar del dominio y las oportunidades, el 1er tiempo acabó con un injusto 0 – 1; el árbitro no quiso ver un claro penalty por manos de Felipe Melo. En la reanudación, apretamos. Nos crecemos ante la adversidad; el Inter se gusta en la tensión de la segundas partes, especialmente cuándo ha de remontar marcadores contrarios. Mou movió la presión del equipo a tres cuartos de cancha y asfixió a los de Ciro. Constantes recuperaciones y salidas rápidas; contraataques de 20 – 30 metros que siempre finalizan en chut. Ésta es la personalidad de nuestro equipo; cuando estamos cerca del área hay que chutar a marco y luego ya pensaremos si había otra alternativa. Fruto de esta tensión llegó el gol de la victoria de Mario. Con todo el equipo metido en campo Juventino, Motta recogió un balón en el borde del área y sin más dilación soltó un zapatazo raso al cuerpo de Buffon, quien no pudo atajarlo. El rechace, para Mario, y ¡Goooool! Minuto 89, ya estamos en Semis.
De hecho estamos fantásticos en las 3 competiciones; y no me quiero emocionar más de la cuenta…
Me queda un “pero”, un sabor un tanto agridulce. Tras un partido fantástico, en el que desplegó toda su garra, presionando a cada uno de los defensas juventinos y encarando puerta con decisión a la más mínima oportunidad en que recibía un balón, Balotelli no celebró su Gol decisivo. Apenas una mirada cómplice con Pandev. Ni un correr a la grada a festejarlo, ni una piña con los compañeros, ni un brinco, ni un grito. Parecía como si hubiera marcado gol a un ex-equipo en el que hubiera jugado más de 10 años. ¿Qué pasa Mario? Este gol era de festejo de rabia. Chico, te necesitamos.
Papa Eto’o





sábado 30 ene a las 10:45