Pues no pudo ser.
Tras la victoria ante el Inter llegamos con la moral a tope al partido ante el Bayern, y a pesar de jugar en casa y adelantarnos en el marcador, el resultado final no deja lugar a dudas: 1-4; quedamos fuera de la Champions en la última jornada de la fase de grupos, y vamos a tener que conformarnos con jugar la Europe League. Al menos, con nuestra presencia y la de otros ilustres como el Liverpool, el Olympique de Marsella o el Atlético de Madrid, parece que la antigua Copa de la UEFA gana más entidad.Pero no vamos a engañarnos, pues la prematura eliminación de la Champions es un primer fracaso del equipo y de Ferrara, y habrá que ver como responden unos y otro ante tal situación. He preferido esperar a escribir éste artículo para no hacerlo en caliente, y en estos días hemos observado como han salido voces muy críticas contra la figura de Ciro, afirmando que se pecó en exceso de racanería y que no acertó con los cambios. La salida del capitán Del Piero en la media parte para dar entrada a Poulsen fue un primer aviso. En el 65, Amauri sustituyó a Diego, y en el 81, con 1-2 en el marcador y cuando la cosa se ponia realmente fea, hubo un atisbo de reacción y Giovinco entró por Felipe Melo. Pero 2 minutos más tarde Gómez marcaba el tercero para los bávaros y sentenciaba la eliminatoria.
Debo reconocer que durante el transcurso del partido los cambios si me sorprendieron, pero no fue ahi donde se perdió el partido. Éste se perdió prácticamente desde un inicio, pues parecia que algo atenazaba las piernas de los italianos. El Bayern tomó la iniciativa desde un primer momento, y no la soltó hasta que el encuentro hubo terminado. Está claro que la partida táctica la ganó Van Gaal desde el minuto 1, y aunque Ciro pudo haber hecho mejores cambios, el resultado hubiera sido el mismo.
Lo que quizá sea más preocupante sea la contundencia de la derrota, que a pesar de lo abultado del marcador, hace justicia. Así lo reconoce Ciro en el video que acompaña el artículo. Éste es un golpe duro para el equipo, pero creo que ahi la mano del Ferrara-psicólogo si que obrará correctamente. Los jóvenes deben aprender de sus errores para no repetirlos en un futuro. Los veteranos curtidos en mil batallas deben ayudar a todos a levantar la cabeza, porque de un modo u otro la Juve siempre vuelve. Quien queda más tocado es Ferrara, pero él representa quizá la figura más delicada; siempre se dice que lo más fácil es cargarse al entrenador, pero a mi me parece una medida muy extrema, solo aplicable en caso de caída en barrena. Y la Juve no se encuentra en dicho punto: hemos perdido una final, pero la marcha del equipo es más que aceptable, y ahora los hinchas debemos dejar trabajar con tranquilidad a los profesionales y sacar conclusiones al final de la temporada.
Va a doler no volver a escuchar el himno de la Champions hasta el año que viene, ése cántico que nos pone la carne de gallina. Pero ya es agua pasada, y nuestra ambición ahora debe ser pelear hasta el final con los milaneses e imponer nuestra condición fuerte en la Europa League. De bajar los brazos, nada de nada. Forza Juve!
Tommaso Fiorito






