Estoy seguro que este pensamiento ronda la cabeza de Joaquín Caparrós desde que sumara el último punto en Liga, el valioso empate a 0 de la última jornada en el Pizjuán.
Porque la jornada 25, la que tendrá lugar este próximo fin de semana, puede ser propicia para nuestros intereses.Lo primero que hay que hacer, claro está, es vencer al Valladolid en San Mamés. El partido se juega el domingo a las 19h, y a aquellas horas el equipo ya sabrá lo que han hecho sus rivales, tanto por arriba como por abajo. Y digo que es importante vencer al Valladolid porque nos encontramos en una situación en la que podemos engancharnos al grupo europeo de la clasificación al mismo tiempo que nos alejamos de nuestros perseguidores.
A priori, Mallorca y Deportivo tienen una jornada asequible, enfrentándose los dos en casa ante Tenerife y Sporting, respectivamente. Los equipos de Manzano y Lotina son los que por ahora ocupan los puestos europeos, con 40 y 38 puntos. Nosotros, con 37, constituimos su principal amenaza. Pero es que resulta que Villarreal y Getafe, que con 32 puntos ambos se situan por detrás nuestro en la clasificación, tienen una jornada complicada: el submarino amarillo visita Cornellà, para enfrentarse a un Espanyol siempre peligroso en su casa, mientras los de Míchel se las verán en el Reyno de Navarra ante el Osasuna de Camacho. Así las cosas, no sería de extrañar que los de arriba ganasen y los de abajo perdiesen.
Esto me lleva a pensar que, de conseguir la victoria el domingo ante el Valladolid, conseguiriamos distanciarnos en la clasificación de cara a la lucha por Europa, en lo que promete ser un bonito duelo hasta el final de temporada. Pero ojo!, no perdamos de vista nuestro objetivo, que debe ser única y exclusivamente vencer al Valladolid. El equipo de Onésimo está a 4 puntos de la salvación, y necesita reaccionar de manera immediata. Está teniendo una temporada difícil, pero por ello es aún si cabe un rival más peligroso. Porque la destitución de Mendilíbar todavía no ha supuesto el punto de inflexión que se esperaba, y si bien los resultados con Onésimo no han cambiado la dinámica, es de suponer que ésta va a cambiar tarde o temprano. Nos enfrentamos a un equipo que va a pelear cada balón y cada minuto como si se tratase del último, porque en cierto modo es así: cada derrota en su cuenta va a pesar como una losa ahora que nos acercamos al tramo final de la temporada.
Estoy seguro que Caparrós y nuestros chicos conocen de sobra ésta situación, y el míster les habrá preparado para ello. Es muy posible que Koikili sea baja en el lateral zurdo, pero la buena noticia es que todo parece indicar que Muniain podrá jugar. Si conseguimos pegar el primer golpe, tendremos bien encarrilado el partido, pues Onésimo reconocía hace pocos días que les estaba costando recuperarse de las situaciones adversas. Y no hay peor escenario para estar en una situación adversa que San Mamés.
Para ello, sólo me cabe apelar a luchar con sus mismas armas. Seguir mostrando la cara guerrera del Athletic en casa, no dar ni un balón por perdido, presionar al rival en todas las líneas del campo y hacer comunión con la grada para intimidar al contrario. En definitiva, el santo y seña del Athletic.
De Zarra





viernes 05 mar a las 15:09