El Athletic de Bilbao sigue con su buena racha de resultados en San Mamés, donde ayer domingo ganó al Almería de Lillo por un contundente 4 a 1, con lo que los leones se afianzan en la sexta plaza de la clasificación antes de visitar Mestalla.
Lo cierto es que la temporada que están logrando los chicos de Caparrós, independientemente de que se consiga la clasificación para Europa, es de un mérito extraordinario por parte de todos: Llorente sigue llamando a las puertas de la selección, Gabilondo nos volvió a deleitar con uno de sus zurdazos, y La Catedral se ha convertido en un bastión del que es casi imposible arrancar algún punto. Pero hoy nuestras miradas se deben dirigir a un hombre que ayer brilló por encima del resto, consiguiendo dos goles, uno de ellos de una belleza digna de Leo Messi, y que se ha convertido en uno de los valores más seguros del territorio nacional: Javi Martínez.Puede que algunos de nosotros nos pusiéramos las manos en la cabeza cuando, en el verano de 2006, el Athletic pagó 6 millones de euros al Osasuna por un chico de 17 años sin experiencia en Primera División. Ahora, casi 4 años después, nadie duda que aquella compra fue la operación más rentable que ha hecho el Athletic en mucho tiempo, porque lo que se fichó en aquel momento no fue un jugador de futbol, fue oro en estado puro. Desde el primer día, Javi demostró que tenía las cualidades necesarias para jugar en Primera, convirtiéndose en un referente en el centro del campo del Athletic jugando al lado de cualquier compañero; Murillo, Iraola, Orbaiz, Ustaritz o Gurpegui han ido entrando y saliendo del equipo por distintos motivos, pero siempre se han encontrado con que a su lado tenían a Javi, absolutamente indiscutible para Caparrós y para los aficionados.
Poseedor de un físico privilegiado, Javi Martínez engloba las mejores cualidades del medio centro moderno: su 1,90m y sus 81 Kg le otorgan la fuerza necesaria para luchar con cualquier rival y desplegar una potencia física que le facilita llegar a las coberturas, por un lado, o proyectarse en ataque como hombre de segunda línea. Pero es que además Javi pertenece a la nueva generación de futbolistas que no se limita a hacer valer sólo su físico, sinó que además exhibe un trato del balón que lo convierten en un jugador completo en todos los aspectos. El segundo gol de ayer, una obra maestra para ver una y otra vez y guardar en la retina para cuando lleguen tiempos peores, es el ejemplo de que el 24 del Athletic es un jugador que pertenece a otra clase: pocas veces se ha visto a un tipo de su envergadura acariciar la pelota con la suavidad con la que baila a tres defensas del Almería y definir con la facilidad de un depredador del área. Una maravilla que tardaremos en olvidar.
Creo que el futuro del Athletic pasa en gran parte por los pies y la cabeza de este chaval, y lo digo sin miedo a equivocarme: porque la progresión que está teniendo en su carrera está siendo espectacular, y es cuestión de tiempo que los grandes equipos de Europa empiecen a apostar por él. Siendo fijo en las convocatorias de las selecciones inferiores de la Selección, no creo que tarde mucho en dar el salto a la absoluta, donde se unirá a una nueva hornada de jóvenes talentos que deben asegurar el futuro de La Roja, con gente como Iniesta, Busquets, Ramos, Piqué, Navas o Silva. Y su evolución continuará en caso de que nos clasifiquemos para Europa, con otros compañeros de equipo como Llorente, que debería acompañarlo también en el combinado nacional. Disfrutemos de Javi mientras podamos, porque algo me dice que está llamado a ser un grande.
DeZarra







martes 13 abr a las 12:22