Es curioso como funciona la cabeza de un hincha del futbol, porque de habernos encontrado en la situación actual los últimos años, seguro que estariamos dando saltos de alegría.
Estar séptimos en la clasificación empatados con el Villarreal, a falta de 5 jornadas, lo hubiera firmado cualquier hincha del Athletic a principios de temporada. Sin embargo, tras el empate a 0 de ayer ante el Zaragoza, a todos nos ha quedado un regusto amargo y una sensación de que volaron dos puntos, y de que quizá hayamos dado un pasito atrás para estar el año que viene en Europa. Así es la locura del futbol, pero lo que ocurre es que una vez lo tenemos tan cerca, cualquier tropiezo tiende a magnificarse.Que nadie lo dude, el año que está haciendo el Athletic es buenísimo. Tengo la sensación de que el equipo ha dado un salto cualitativo importante y se ha desatado de viejos fantasmas del pasado, sobretodo a raíz de volverse a sentir importante con la disputa de la final de la Copa del Rey ante el Barcelona, además de la Supercopa de España. Se perdieron ambos títulos ante el Barça hexacampeón, pero el Athletic salió reforzado de aquellos choques y con la idea de que podíamos volver a hacer algo grande. Además el equpo se asentó definitivamente, con la explosión de gente como Llorente, Toquero, San José o Javi Martínez, el buen momento de forma de otros como Susaeta o Gabilondo o la refrescante presencia de caras nuevas como Muniain o De Marcos. Cada vez más crece en mi la idea de que si logramos reforzarnos algo más en la próxima campaña, y sbretodo si conseguimos mantener a nuestros chicos en el equipo, vamos a ser un rival a tener en cuenta. San Mamés ha recuperado la condición de plaza fuerte, y la hinchada se muestra más entregada si cabe a su equipo que nunca.
Es por todo ello que el empate ante el Zaragoza nos supo a poco, porque lo cietto es que lo dimos todo por la victoria. Dominando todas las facetas del juego, y ante un rival muy conformista, parece increible que al final no lográramos ningun gol. Pero ya sabemos que esto del futbol no es una ciencia exacta, por lo que lo único que nos queda es levantarnos y seguir luchando. Al fin y al cabo estamos empatados por el sexto puesto, y ya sabemos que nada se va a decidir hasta la última jornada. O sea que no hay que perder la realidad de vista, y debemos olvidar cuanto antes mejor la decepción del empate de ayer. Del partido me quedo con la actitud del equipo, con sus ganas de irse a por la victoria desde el minuto 1 hasta el 90; y éste es el camino que debemos seguir si queremos lograr nuestros objetivos. La próxima jornada nos espera un rival complicadísimo como es el Osasuna, para luego tener dos partidos seguidos en San Mamés ante Mallorca y Málaga. Las dos próximas jornadas serán decisivas para comprobar realmente cuales son las aspiraciones del Athletic.
DeZarra






