En el Atlético de Madrid iniciamos una nueva temporada con la mirada puesta a una vieja y eterna aspiración, pelear la Liga al Barca y Madrid.
Quizá la principal preocupación hoy es la defensa. En la pasada campaña doméstica, con el cambio de entrenador, el equipo tampoco demostró una mejora en cuanto a los goles encajados; porque, después de despedir a Aguirre (en la jornada 23 recibimos 34 goles, un media de 1, 47) el promedio subió ligeramente (al final de la temporada encajamos 80), hasta una media de 1,55.
El principal cambio de la presente temporada será la portería. Leo Franco se ha marchado a Turquía y vamos a depositar la confianza en un portero en alza como Sergio Asenjo, un chaval con el futuro en sus manos. En cuanto a la defensa, de momento, la única incorporación de renombre es el central procedente del Betis, Juanito, mundialista y antiguo conocido, jefe de una zaga que descendió a Segunda División: ¿será este año el de la consolidación defensiva de este equipo gracias a la incorporación de estos dos jugadores?
Por otro lado, la incógnita será Leandro Cabrera (1991), joven central uruguayo que puede llegar a demostrar su potencial, pero que sin duda alguna ha de adaptarse a la liga; lo mismo que Ufalusi y Heitinga, quienes afrontan la segunda temporada con el objetivo de ser una defensa de Champions en toda regla.
Las cosas cambian cuando pienso en el equipo a partir del medio campo hacia arriba. Abel Resino presume de proponer un juego basado en la presión y el recorte de los espacios gracias al desgaste físico del medio del campo y la delantera, que provocan que el equipo juegue con la defensa adelantada. Una propuesta, quizá arriesgada, pero que precisa de un centro del campo que muerda y, al mismo tiempo, que sea letal en el pase una vez se recupere el balón. En este sentido, el club está planteándose la venta de nuestro capitán, Maxi Rodríguez. Es una decisión delicada que posiblemente cause alguna que otra discusión porque, al menos a mi modo de ver, "La Bestia" es el jugador que más entrega demuestra sobre el terreno de juego. No podemos dejarlo partir, como hinchas espero nos escuchen.
La alternativa, si Maxi nos deja, es dar más protagonismo a Reyes, un jugador con una técnica más afinada que la del argentino, pero que después de maravillar en el Arsenal parece perdido. Sin embargo, hay un jugador que tiene todos los números para consagrarse este año y empezar a vestir unos galones que hasta el momento no se le han concedido: Raúl García. Por su juventud y fuerza física está llamado a revalorizar el equipo que precisa de su sentido táctico y llegada desde la segunda línea. En este aspecto, parece que la directiva está dudando acerca de la continuidad de dos jugadores que hicieron del Mallorca el mejor equipo de la segunda vuelta y que tras las cesiones ha recuperado: Santana y Jurado.
En cambio, la delantera parece que no tiene fisuras. El látigo de Forlán y la magia de Agüero garantizan goles y espectáculo; una combinación de dos estilos de juego que pueden causar estragos en cualquier defensa. Con todo esto, iniciamos la segunda temporada ‘Champions’ consecutiva, un valor necesario para crecer y consolidarnos, aunque la cuestión es si será suficiente la plantilla para aguantar un calendario que ya no sólo es apretado en el ámbito nacional, sino que también lo es en su espectro internacional, la resolución de la clasificación mundialista y la acumulación de partidos puede pasar factura si el equipo llega con opciones en todas las competiciones una vez llegue la primavera.
/ Manu






