Maxi, el antiguo capitán del equipo, saltó al campo para que un intrascendente Simao se fuera a la ducha.
Maxi, a quien el club se planteó vender este verano, marcó un gol en el descuento. Que sea en el descuento, y es en este punto donde se aferra mi optimismo, dice algo del equipo.No dejó de confiar en la posibilidad de sacar un punto de Mestella. Dicho en otras palabras, podemos estar ahogados para la prensa de nuestra ciudad, que sólo tiene ojos para el Madrid, pero tengo la sensación de todas las personas que no se han enfundado una camiseta del Atlético no saben hasta qué punto somos capaces de tomar aire por última vez y seguir a flote.
De todos modos tampoco estoy aquí para decir que todo se ha solucionado, porque en cinco partidos hemos granjeado solamente tres puntos. Ayer, sin ir más lejos, nos adelantamos gracias al Kun, pero en lugar de sentenciar nos entraron por todos los costados hasta que Villa y compañía dieron la vuelta al marcador; si lo digo en otras palabras sería algo así: con la defensa que tenemos nadie se siente seguro de nada y en ocasiones nada puede ser mejor que algo, pero otras nada es peor que todo.
Otro aspecto que me gustaría comentar es la imposibilidad de gobernar un encuentro, de dominarlo, me parece que este es un mal endémico y hasta que no vuelva Raúl García, por favor cúrate ya, parece que no tendremos posibilidad de arreglar esta situación.
Miércoles Champions en Oporto. El año pasado no creo que fueran mejor que nosotros, pero a Abel se le fue la mano dejando a Forlán en el banquillo para tan magno acontecimiento. Creo que puede ser una ciudad simbólica para aprovechar la bocanada de aire que hemos tomado, sacar pecho y demostrar que nuestro escudo volverá a brillar.
manu






