La victoria del domingo ante el Español supuso un soplo de aire fresco para todos los atlé
ticos.Como la tónica del año pasado, supliendo nuestros defectos más visibles a base de pegada y goles. El Español no hizo mucho por evitarlo, todo hay que decirlo.
El año pasado, Agüero, Forlán y Simao a su mejor nivel eran suficiente para tumbar a cualquiera, y los errores defensivos no importaban si sumábamos un gol más que el rival.
Caso aparte ha sido, es y será el tema de la defensa. Salvo el espejismo de la primera temporada de Pablo y Perea, son muchos años ya los que lleva la zaga haciendo aguas. Y defensas han pasado unos cuantos.
Otro lucha que hace tiempo doy por perdida es la de contar con un mediocentro creativo. Año tras año se producen las mismas carencias, se habla de grandes fichajes, no hay dinero, llegan al Manzanares jugadores de clase media entre los que nunca tiene cabida un mediocampista capaz de hacer jugar el equipo.
El domingo, las circunstancias permitieron a Jurado formar el doble pivote a modo de falso rombo, y el equipo goleó. Cierto es que no fue el mejor partido del gaditano, como también lo es que en el Nou Camp el “rombo” nos costó cinco goles. Con rombo o sin rombo, sólo exijo que en este Atlético juegue alguien con criterio, capaz de crear y amigo del balón.
Cuando se anunció el fichaje de Quique no las tenía todas conmigo, porque nunca creí que fuera el prototipo de entrenador “apagafuegos” para nuestro Atleti. Decía Caparrós que “el trabajo de Abel y de Quique es bastante parecido”. Es posible. Lo que está claro es que si Quique consigue sacar lo mejor de los Kun, Forlán, Maxi, Simao, Jurado…los resultados están por llegar. Quizá es pronto para evaluar su trabajo y ya veremos si es capaz de dotar al equipo de personalidad.
Tras el estrepitoso fracaso de Champions, en un grupo que salvo Chelsea no era excesivamente complicado, y coquetear con el descenso en la Liga, las voces más pesimistas asemejaban este Atlético al del año del descenso. Los números pueden ser iguales a estas alturas, pero la realidad deportiva e institucional es bien diferente. Tenemos mucho margen de mejora, y mucho margen para estar ahí arriba.
Mr. Dangerous







miércoles 02 dic a las 21:59