Teniendo en cuenta que somos el Atleti, el partido ante el Racing se presentaba como una incógnita, pero finalmente se cumplió la lógica y la renta de cuatro goles fue suficiente para plantarnos en la final.
Sin agobios, sin sudores y sin pedir la hora. Eso sí, para ser fiel a nuestros principios quisimos ponerle algún aliciente a la eliminatoria, en esta ocasión con un autogol de Valera en el minuto 3 de partido. Apenas nos concedieron tiempo para la intranquilidad y el nerviosismo, porque otro autogol igualaba el marcador 5 minutos después, cerrando así la eliminatoria.El resto del partido quedó sólo para que sacáramos algunas conclusiones. La primera, que Tiago es un gran fichaje, y si se mantiene regular en su juego deberíamos ejercer la opción de compra cuanto antes. Assunçao pone el trabajo y la brega, Tiago otorga pausa y sentido común a la pelota. Se complementan bien.
Otra conclusión necesaria, y no es novedad este año, es el rendimiento de Reyes. Es un jugador distinto, ya no sólo al de años anteriores, sino al que emigró a Inglaterra en medio de cifras astronómicas. Desborda, juega para el equipo, y pelea todos los balones.
También nombre destacado el de Jurado. Hoy ha jugado donde mejor lo hace, por detrás del delantero, pero parece difícil que en circunstancias normales Quique vaya a modificar su esquema. Golazo el suyo que nos daba la victoria momentánea, evitada in extremis por los dos goles del Racing.
La verdad es que tenía ya ganas de que acabara esta semana. Primero, para centrarnos en la Liga y olvidarnos del “caramelo” de la Copa hasta que llegue la final. Segundo, para perder un poco de vista al Racing, que tres partidos seguidos son muchos, y el asunto de los arbitrajes está muy quemado ya. Todavía dirá Portugal que el Atleti está en la final por decreto, después de un balance abrumador en la eliminatoria a nuestro favor.
Ahora nos queda por ver cuál será la sede de la final. Las posibilidades que se barajan son Mestalla, La Cartuja y el Bernabéu. Las dos primeras no nos traen grandes recuerdos, ya que las dos últimas finales las perdimos allí. Y el Bernabéu…ya veremos qué pasa. Lo primero es que seguro que a muchos madridistas no les hace gracia que podamos conseguir un título en su estadio, cuando posiblemente esta temporada los vecinos no consigan ninguno.
El Vicente Calderón era rotundamente descartado ayer por el presidente del Sevilla. No veo por qué no, cuando Madrid es la comunicación más directa con Sevilla, es la capital de España, y las aficiones en el estadio se reparten por igual. Alega que conocemos las medidas y el césped. Para estar en igualdad de condiciones, señor Del Nido: las medidas son aproximadamente de 105 x 70 m y el césped es verde, con líneas blancas que lo delimitan. Tanto sombrero no es bueno para la cabeza.
Mr.Dangerous







viernes 12 feb a las 09:49