Estamos fuertes, muy fuertes.
El partido contra el Sporting vuelve a confirmar los beneficios de la eliminación copera, no existe ningún minuto de los noventa que constituyen un encuentro en el que el equipo no está a tope. A día de hoy, el Barça es un equipo que no acepta ningún trato.
Dada la última racha de goleadas que hemos encadenado muchos pueden pensar que la victoria en tierras asturianas fue justa, pero creo que no, que el marcador no refleja la sensación de superioridad creada durante todo el encuentro. Estamos hablando de índices de posesión del balón que en la mayor parte del partido rozaron el 70%, y cuando acabo de leer estos números, que ahora escribo, los puedo llegar a subestimar por lo rápido que se suceden las palabras que vienen a continuación. Queridos y queridas hinchas, estamos hablando de algo increíble y arrollador, ya sea por la magnitud del dato como por el lugar en el campo donde tiene lugar esta posesión, en el costado rival y con diez de los once jugadores pisando campo contrario, ahí es nada.
Uno de los aspectos más positivos que me gustaría destacar es el estado anímico del equipo: hambriento sería un adjetivo más que adecuado. Hambriento y sediento, una ambición, de la cual ya hemos hablado alguna vez (El límite de la ambición), y sobre la que nunca hemos sido capaces de desenmascarar su origen y estar completamente satisfechos con la respuesta.
Si hay un jugador que representa todo esto, a día de hoy, este es Abidal, Las exhibiciones de del francés me hacen levantar del asiento o la silla, dependiendo si estoy en el bar o en el estadio. Hacia tiempo que no veía a un jugador con tanto poderío y superioridad en cualquier aspecto del juego.
Por otro lado, también tengo que destacar a nuestro querido Sr. P. Lo que hace el canario es simplemente fácil y complicado: 6 goles en apenas 900 minutos de juego, ¿cómo puede tener este instinto de cara a portería?
La liga sigue estando igual de abierta que cerrada está nuestra portería. He mencionado a Abidal, pero me he olvidado de decir que en los últimos cuatro encuentros no hemos concedido ni un sólo gol. Si el año pasado disfrutábamos de una media goleadora escalofriante, esta temporada tenemos que quejarnos por la falta de acierto, pero aplaudir la solidez y seguridad que nos brinda nuestra defensa: 10 goles encajados en 20 partidos.
Para el siguiente partido contra el Getafe recuperamos a Alves y Keita pero perdemos Puyol por tarjetas, no pasa nada, tenemos plantilla suficiente como para que no se note la ausencia del jugador que resume todos los epítetos que se han ido sucediendo durante este escrito, y que se pueden resumir tal y como reza el título: indomable.
Molloy





martes 02 feb a las 08:31