Ayer por la noche me puse a pensar cómo sería estar en Madrid el día 22 de mayo y se me erizó todo el cuerpo.
Menudo sobresalto me llevé imaginando todos los cánticos en el metro, en las calles, entrando al estadio sin voz, dándolo, como normalmente se dice, todo: qué ilusión.Para nada estoy diciendo que este año la vamos a ganar pero empiezo esta reflexión para pensar sobre el efecto dominó que está produciendo toda la cantidad de portadas insensatas y comentarios fuera de lugar y relacionados con el tema de los árbitros. Admiro la rueda de prensa de Guardiola del sábado, proclamando la defensa y limpieza del deporte. Si de verdad alguien se pusiera a pensar objetivamente sobre lo que está pasando, se levantaría por la mañana y, al mirarse al espejo, rompería a reír: todo esto es un disparate.
La principal consecuencia de este hecho, creo, es que en Barcelona los ánimos empiezan a caldearse para bien. Quiero decir que, si al principio de temporada empezamos algo cautos y siguiendo los consejos de Pep, tranquilidad y buen hacer, ahora -solamente es una sensación, quizá intuitiva- la cosas están cambiando y empezamos a percibir cierto miedo por parte de los medios más leídos, o lo que es lo mismo, el brazo discursivo de nuestro histórico rival. Un miedo que yace en la imposibilidad de generar un discurso óptimo para contrarrestar el paulatino avance hacia la fecha que indico al principio de este escrito. Y cuando las palabras no existen, querida hinchada, hay un problema, en tanto que la capacidad verbal se encuentra indefensa ante lo desconocido.
Dentro de catorce días, hay qué número más mítico para el barcelonismo, comienza la Champions y todos estamos deseoso de que esto no pare.
molloy







martes 09 feb a las 19:25
Pero lo de empezar a pensar en el 22 de Mayo... ay si te oyera Guardiola!! Paso a paso, primero a ganar al Stuttgart y luego ya veremos quien toca... Por cierto, que mirando el calendario de Liga, los cuartos de final de la Champions van a ser una dureza... con la visita al Bernabeu por ahi... a ver si recuperamos al gran Abidal.