Mencionaba el hecho de que el encuentro contra el Racing era el principio del final porque a partir de ahora ya todo tiene una sola dirección y destino: los últimos días de mayo.
Sirvió el partido de ayer para rehabilitar a dos piezas incuestionables durante el heroico curso anterior, Henry y Márquez, y para volver a depositar más confianza en el futuro de nuestro equipo con los destellos de calidad de Thiago Alcántara: una perla.Parecía que ayer el guión estaba escrito por todos los barcelonistas, a modo de carta para los reyes magos, porque casi no hubo ningún detalle del encuentro que no estuviera en los pensamientos de la hinchada. Quizá el único pero fue la baja de Ibra, debido a que se le saltó uno de los puntos de sutura del tobillo que le aplicaron después del partido contra el Atlético, teóricamente no ha de tener problemas para viajar y jugar en Alemania el próximo martes.
Queridos hinchas, ayer jugábamos sin el segundo mejor jugador del mundo (Xavi) y durante los primeros 35 minutos ostentábamos una posesión que rozaba el 75%, ahí es nada. Me reconforta pensar que el equipo sabe estar en el campo sin la presencia del paradigma de nuestro estilo; entre otros muchos aspectos, porque Busquets es un tipo inmenso y porque ayer Iniesta, hay Don Andrés, era el centro de gravedad de toda la ciudad.
Creo yo que Márquez mostró su mejor versión en lo que va de temporada y ha volver a convertirse en un referente defensivo y, lo más importante, ofensivo, puesto que esta temporada ya hemos sufrido alguna que otra pegajosa defensa y, a día de hoy, es el central con más técnica que habita en el plantel de Pep. El pase del primer gol me recordó al que le lanzó a Henry el año pasado contra el Bayern en Champions.
Luego está el caso del francés. Guardiola dejó un mensaje más que claro en el buzón de voz de Henry en la rueda de prensa al decir algo parecido a: debe saber cómo lo necesitamos y ha de creerse que es una pieza esencial para el grupo. Es cierto que físicamente ya no es el jugador de antaño, pero opino que sigue mostrando en el terreno de juego cierta ambición y esfuerzo, que han de llevarlo hacia la obtención de un estado de forma que le permita, por lo menos, desequilibrar e influir en los partidos clave que, dentro de nada, empezaran a sucederse sin más dilación: ánimo Henry.
Sin aras de saber cómo terminará el presente curso, lo único que nos queda es apretar un poco los dientes, asegurarse el cinturón de seguridad y poner todos los sentidos en el camino que ya empieza vislumbrarse. Estoy seguro que será un transitar duro, con muchos traspiés. Y una vez superada la primera temporada (es que este año hemos tenido una temporada dentro de un temporada) con la consecución de los tres títulos, como digo, qué empiece el espectáculo.
molloy







domingo 21 feb a las 13:43