Perplejo, atónito, escandalizado y quizá molesto por la enésima convocatoria de la Roja que deja a Victor Valdés en Barcelona; cómo es posible, me pregunto yo, que este gran portero no entre en los planes de Del Bosque
.¿Es en serio, de verdad no está ni para ser el tercer portero de la Selección?
Personalmente tengo la teoría de que es un jugador tan ganador que no sirve para ser suplente porque quizá es uno de los porteros más competitivos del panorama nacional; así de claro. No digo que esté al mismo nivel de Casillas y no voy a discutir al tótem y tabú de La Roja y la prensa (aún recuerdo los padre-nuestros y explícitos rezos que a El Santo -vamos a secularizar un poco el deporte- le dedicaron la gente de la SER cuando los once metros dictaban sentencia contra Italia) que ya tuvo suficiente con el trauma de la exclusión de Raúl y el cambio de paradigmas futbolísiticos con la inclusión de los medios made in Barça en lugar de Guti o la rudeza y dureza del músculo de otros mediocampistas que, relegados por el más viejo del lugar, cambiaron, por fin, la fisonomía del fútbol y nos permitieron recibir múltiples aplausos y respeto mundial.
Pero, por favor, seamos un poco sensatos, o por lo menos objetivos; ¿a caso Valdés no está jugando a un nivel superior al de Diego López, a quien, por cierto, esta temporada le he visto cantar más que mi pesada vecina cuando se arregla para ir a trabajar y no cesa de perderse entre estribillos mientras patina y chilla cuando pone los pies en el suelo? ¿a caso la categoría de un jugador no se mide por el nivel de su rendimiento junto con la exigencia a la que es sometido a lo largo de la temporada? Un poco de decencia.
Entiendo que Reina deba estar en el banquillo para animar el patio, los aviones y las convocatorias, pero no entiendo como Valdés, el portero que mejor entiende los partidos del estilo de la barcelonizada Roja no tenga ni una oportunidad.
molloy







miércoles 03 mar a las 08:07