Hablar de Messi es hablar de Messi, pero hablar de Messi es hablar de todo lo que el mundo habla sobre Messi, y lo que dice todo el mundo de Messi es lo ya se ha dicho sobre Messi, porque parece que Messi ya lo ha hecho todo en el terreno de juego; de seguir así, te puedes dar cuenta de que es casi una obsesión hablar de Messi
.Hay que ir con cuidado y no confundir los bla de los hablar con el qué se habla de Messi cuando se habla de Messi. Tengo la sensación de que ya no queda nada más que decir sobre Messi y que una vez se han reducido todos los adjetivos únicamente queda un término que ya no es un adjetivo porque es un nombre, que bien podría ser el origen de todo y el principio a partir del cual emanan todas las palabras relacionadas con este deporte: Maradona.
Queridos y queridas hinchas, ayer Messi ofreció un gesto a según el cual se pueden añadir una retahíla más de adjetivos; mientras unos discuten a la hora de tirar las penas máximas, otros las regalan y las ceden a sus compañeros. Todo esto te puede parecer una nimiedad, pero tras el partido que ayer se marcó, el gesto, la cesión del disparo desde los once metros a Ibra, no sé, personalmente se me puso la piel de gallina y se me encogió el corazón, porque al fin y al cabo tiene 22 años.
Guardiola presentó un once consciente de que el partido se las traía y en este sentido creo que en el mismo once está el otro acontecimiento del partido; qué equipo ofrece el espectáculo que dio ayer el Baça sin sus dos jugadores más aptos para engrasar la maquinaria de los sueños. Que Xavi e Iniesta no estuvieran en el terreno de juego es algo insólito, porque cuando falta uno siempre se acude al otro para que la esencia de nuestro juego no quede afectada. Pero ayer no. Ayer, en cambio, estaba Busquets, Yayá y el gran Keita, quien disputó los noventa minutos como si nunca hubiera estado lesionado. Me gustaron mucho los primeros veinticinco minutos del partido, y me encantó la defensa durante casi todo el partido; en el caso de no haber cometido los errores al final de mismo, creo que ya tendríamos el diferencial de goles a nuestro favor.
Pero si hay algo que aún me sigue gustando es el archi-nomrbado cómo, el cómo jugamos. No sé qué tal lo estará haciendo el Madrid, personalmente me he propuesto no seguir la prensa deportiva de aquí hasta final de temporada y concentrar todos mis pensamientos para la fecha que, a día de hoy (si, si, hoy es 22, como la edad de Messi), se nos presenta dentro de dos meses, cuidao.
Repito el tema del cómo jugamos porque si una cosa nos hace estar seguros y ganar confianza es que, una vez ya ha pasado el aburrido invierno y pronto la ciudad despertará de su letargo, hemos recuperado el juego, que es lo más importante de todo: las dinámicas, los automatismos, la chispa, el brío, en definitiva, el hambre y el deseo de seguir adelante después, ahora no vayamos a olvidarlo, por favor, de haberlo ganado TODO hace apenas tres o cuatro meses.
Hablar de Messi es hablar de todas esas cosas con las que sueñas y esperas que un día no sean más verdaderas que la realidad, de todo lo que imaginas y esperas que un día te enseñe que la realidad, en ocasiones, está coja y necesita un poco de fantasía e imaginación.
Molloy







lunes 22 mar a las 11:37