Hoy, Antonio Bassas, se pregunta si los hinchas del Espanyol no estarán molestos por el hecho de que hasta ellos mismos afirman que salen mucho más motivados al campo cuando juegan contra el Barça que ante otro equipo.
p>Personalmente esta mañana me he levantado y he pensado sobre la palabra derby y entre otras muchas acepciones me ha gustado una, la que dice que es el nombre que recibe una carrera anual de caballos de tres años de edad. Mi conocimiento sobre el mundo equino es nefasto, así que tampoco sé muy bien lo qué significa. Después, hay otra acepción, según la cual derby significa un evento deportivo abierto a todo el público; un tipo de sombrero abombado y un queso. Todo esto es lo que he encontrado sobre la palabra derby, aunque supongo que un aspecto es el significado original y otro bien distinto es el uso que del lenguaje hacemos para conjurar la manera en que entendemos las cosas.
Derby, qué palabrita. Para mi no significa mucho y menos aún cuando jugamos contra el Espanyol. Nunca he sentido más tensión por enfrentarme contra el Espanyol. Un poco de antipatía sí que la tengo, pero sólo a partir del día en que perdimos la liga en el Camp Nou, nada más, únicamente por ser el equipo que luchó hasta el final. De todos modos conozco a muchos que no les gusta este equipo por lo que llegó a representar y por la naturaleza de alguno de sus hinchas. Por lo que yo sé el seguidor del Espanyol paradigmático es antibarcelonista, antimadridista y en baloncesto sigue al Juventut de Badalona (obvio los patrocinadores porque este equipo es toda una institución en este deporte y más vale que prevalezca su nombre original).
Voy a dejar todo esto porque no me lleva a ningún lugar decente.
El Espanyol lleva una racha similar a la del Mallorca en casa, la cual se quedó en nada cuando ganamos no hace tanto tiempo sin Messi y Xavi en el once titular. No han encajado ni un sólo tanto en los últimos seis partidos disputados en casa y nosotros hemos vencido en los siete últimos partidos de liga. Espero que hoy Guardiola haga rotaciones y que las rebajas del comité de competición no sean la antesala de algún concierto escandaloso. Me gusta ver cómo nadie habla sobre la condolencia a Kameni, me encanta.
Sigo con mi política de boicot personal a la prensa. Lo recomiendo, es un ejercicio bastante sano, vivir sin leer Marca, As, sintonizar Cuatro, La Sexta, Antena 3, Telecinco. Aunque tengo que decir que el pasado domingo les regalé parte de mi tiempo tras la victoria en Madrid.
Así están las cosas en la azotea: sólo existe el Barça y nada más. ¡Oh, qué egoísmo más soberbio! Sí, claro, pero es que no es para menos porque se acerca el final de todo que al mismo tiempo puede ser el inicio y consolidación de una nueva era.
Molloy







sábado 17 abr a las 08:44
saludos desde cultura-de-futbol.blogspot.com