Desde pequeñito que te vengo a ver y ahora recuerdo el final de las tres ligas que ganamos en los noventa justo antes de que el día comience a desarrollarse hasta que lleguen las siete de la tarde y el balón ruede sobre el césped.
p>Dispongo de un recuerdo muy especial de la liga ganada gracias al impresionante segunda parte de Laudrup contra el Sevilla y la parada de González en Riazor. Yo era el único de mi zona que tenía la radio puesta y de repente, cuando la noticia del penalti ya era una realidad, un grupo de seguidores, todos mayores que yo, se levantaron de sus asientos y me rodearon, agarrándome de los brazos a la espera que dijera el desenlace final de la pena máxima; es una de esas ocasiones en las que realmente puedes sentir que todo se detiene, como si estuviéramos en una película, en la que el director detiene el transcurso de las acciones de los personajes y se concentra en la cara del protagonista para congelar el ritmo de la acción y hacerte ver que, todo lo que está pasando, es el momento culminante: algo así como el silencio suspendido de la nada. Cuando alce los brazos nos abrazamos todos, mi radio cayó por el suelo, la gente comenzó a abrazarme y el estadio entero enloqueció.
Sólo espero que esto no vuelva a suceder porque no es sano ni normal cargar las emociones hasta extremos tan decisivos y vitales.
Todo indica que la victoria no puede escaparse y que el partido será sufrido, disputado y repleto de tensión. Existe el rumor de que Thiago puede ocupar el puesto de Xavi -no vamos a comentar nada sobre los comités de apelación- y que la delantera será la misma que ha conducido al equipo en volandas hasta la situación en la que estamos -Pedro, Bojan y Messi-, sin embargo, cuando Xavi no ha jugado, Guardiola ha dispuesto un medio del campo con Keita, Touré y Busquets. Al mismo tiempo, también podemos jugar con solo dos en el centro del campo y una linea de de tres atacantes con Ibra en punta como único nueve fijo.
Estamos ante una oportunidad única de alzarnos con el segundo título consecutivo y dejar constancia de que, a día de hoy, el Barça es el mejor equipo de la Liga. Ya sea por los puntos acumulados o bien porque en los dos enfrentamientos directos, tanto el de casa como el de fuera, hemos salido victoriosos con sendas demostraciones de juego y pasión.
Ha sido un trayecto y un recorrido largo, duro, trabajado, con mucho sufrimiento y gozne. La verdad es que ahora que estoy terminando esto y respiro tengo una suerte de bocanada en el centro del pecho que me informa de lo poco que falta para que empiece el partido; y, si hace falta que se celebre en La Cibeles, también habrán cules que lo festejen en un lugar tan santo, porque de conseguir el título, podríamos decir, será Justicia Divina, qué empiece la fiesta.
Molloy







domingo 16 may a las 22:36
Gracias Barça por la liga y tanto espectáculo.