En el fútbol de hoy en día se han perdido una serie de valores por los cuales fue iniciado este deporte. Orgullo, entrega, fidelidad, compromiso y un largo etcétera se han substituido por dinero y negocio
. Esta pretemporada ya lo hemos podido comprobar con los precios desorbitados de los fichajes de Florentino –presidente del R.Madrid- y de Ibrahimovic por el FC Barcelona. El RCD Espanyol es uno de los pocos clubes de España que aunque lógicamente ha evolucionado y se haya convertido en una S.A.D no ha impedido perder todos los valores de antaño. La fuerza de un sentimiento –força d’un sentiment, en catalán- es el eslogan actual del club, y creo que define y representa muy bien al Espanyol y sobre todo a su afición.Vivir en la ciudad condal y tener al F.C Barcelona como sombra tanto mediáticamente como deportivamente no es fácil. Los pericos hemos aprendido a vivir con este monstruo al lado y así obtener un modelo de club totalmente diferente a éste; el Espanyol es un club familiar por encima de todo. El actual himno dice textualmente “d'avis a néts, en noble nissaga, som una sola generació” (de abuelos a nietos, en noble estirpe, somos una sola generación). Esta simple frase no puede expresar mejor el modelo de la institución; querer al escudo como si de un propio hijo se tratase. El Espanyol sin sentimiento no es nada, y seguramente ha sobrevivido 109 años de historia gracias a la fuerza de su afición por estos colores: los blanquiazules.
Una institución que respeta a sus rivales sin sentirse superior ni inferior; un histórico de primera división que no solo se ha dedicado al futbol en toda su larga historia participando en deportes que van des de el ciclismo, pasando por el rugby o las míticas secciones de básquet, jóquey sobre patines o atletismo. Un club con orgullo propio y fidelidad que se crece en las adversidades y en los momentos más difíciles saca toda la garra que lleva dentro. Ser perico es difícil, pero también muy gratificante; seguramente esta es la razón por la que nos sentimos tan orgullosos de pertenecer a una institución como el RCD Espanyol de Barcelona.
Esta temporada que se avecina es clave para la historia de la institución. Se estrena un nuevo estadio y este hecho simboliza volver a tener campo propio después de 12 años en la montaña mágica. Todo el club –jugadores, aficionados y directiva- parecen estar cogidos de la mano y esta vez sí convencidos que es nuestra oportunidad para crecer definitivamente tanto deportivamente como socialmente y no perder más trenes como las finales de copa del Rey o UEFA. En menos de un mes se han hecho más de 5.000 altas nuevas de socios del club, y el nuevo estadio prácticamente ya no queda una butaca libre. Los fichajes a simple vista parecen ser acertados –demasiado argentino quizás-, ahora solo falta que la maquinaria funcione y que esta temporada solo sea una continuación de los diez últimos partidos de la Liga pasada, dónde se salvó el equipo milagrosamente ganando 25 de los 30 últimos puntos. Y es que el Espanyol es la força d’un sentiment, y cuando toda la institución rema de un mismo barco y además tiene como capitán a Mauricio Pochettino y un nuevo estadio que será la envidia de toda España, se convierte en un club imparable; el sentimiento perico está más vivo que nunca.
Pd.- Apunten esta fecha: 2 de agosto del 2009, el día que el RCD Espanyol se hizo grande.
Enric Mauri.






