Los pericos, y todo el mundo futbolero en general, ha podido observar en estos últimos días que el nombre de Raúl Tamudo Montero ha sido noticia día sí, día también.
Hace tiempo ya comenté algo parecido y después del conflicto de esta semana un servidor ha querido esperar a las declaraciones del jugador antes de dar una opinión -intentando ser lo máximo de objetivo posible- de este tema.Quiero empezar diciendo: Basta!, basta ya de que un club como el RCD Espanyol pueda caer tan bajo en estos asuntos. Siempre hemos dicho con orgullo y con la cabeza bien alta que el Espanyol ha sido un club señor por diferentes razones. Con Raúl Tamudo se ha cometido un gravísimo error: no lo pueden tratar como un cualquiera; sólo hace falta ver los comentarios de aficionados de otros equipos y la imagen que está dando el Espanyol como entidad. Un jugador que lo ha dado todo por unos colores, que ha rechazado ofertas millonarias para ir a un equipo con más aspiraciones deportivas, y sobre todo, salvador en muchas ocasiones de situaciones límite, no se le puede tratar como se le está tratando en estos últimos días. Todos estamos de acuerdo que Raúl ya no está para muchos trotes -los años no perdonan- e incluso que la retirada de la capitanía puede ser justa y que en muchas situaciones no ha sabido gestionar su rol como emblema de la entidad, pero el club tiene que saber gestionar este tema mucho mejor y no caer en este juego como si de un salsa rosa se tratase.
Hoy escuchando las declaraciones de Raúl he visto a un chico decepcionado y dolido de verdad; realmente no creo que sus palabras y lagrimas sean de cocodrilo y pueda ser tan cínico con sus declaraciones. Otro tema es que su representante vaya por libre y diga rumores por su propio interés; todos sabemos que estos individuos solo tienen un objetivo: el dinero. Creo que este conflicto por el bien del jugador como del club tiene que acabar cuanto antes mejor. Él mismo de su propia boca ha declarado que su único sueño es retirarse de blanquiazul y que solo desea jugar, entrenar y que le dejen en paz con estos temas extradeportivos. El club puede optar por la solución más fácil: no renovarlo en junio, pero conseguirán que el jugador se vaya por la puerta de atrás y dejando a la entidad por los suelos. Estoy convencido que todavía hay tiempo para arreglar esta situación tan delicada actualmente, pero el club ha vuelto a fallar con un nuevo comunicado ratificando las palabras de ayer ¿hasta cuando durará este circo, que no ven qué este no es el camino a seguir? Ya no es cuestión de si tiene razón Tamudo o el club, sinó de cómo se está tratando este tema. En este aspecto se tiene que aprender mucho de los equipos ingleses, entidades que tienen a sus ídolos en estatuas de 2 metros para que sean recordados para la eternidad. Estoy convencido que el Espanyol tiene suficiente energía y sentimiento para conseguirlo, solo hace falta proponérselo. Basta ya de batallitas y que el club actúe como lo que es: un club señor.
En el corazón, mágico Espanyol // enricmc







viernes 16 oct a las 12:35