Otros destacados
En Mestalla dimos un golpe de autoridad para llevarnos un partido con tintes de épica, a base de casta, coraje y entrega.
Y fe, mucha fe.
El Valencia salió a por la victoria desde el pitido inicial, presionando y jugando en campo del Madrid. “Si aguantan así los 90 minutos nos meten 4”, pensé. Pero tras los 15 minutos iniciales nos fuimos haciendo poco a poco dueños de la posesión, del mediocampo y de las ocasiones. El conjunto de Emery anduvo algo acelerado, basando buena parte de su juego en el contragolpe y en las internadas de Pablo por la derecha. Fue un combate de tú a tú en el que golpeamos hasta en tres ocasiones, y a la tercera fue la vencida. No quisiera hacer una extensa y detallada crónica del partido, pero sí me gustaría destacar alguno de los nombres propios del partido, donde no estaban los dos grandes pilares del II Madrid de Florentino, Cristiano y Kaká.
A nadie se le escapa que Iker no tuvo su día, con una alocada salida en el primer gol del Valencia y un defectuoso despeje en el segundo. San Casillas puede fallar cuando quiera y como quiera, que ya está redimido de antemano por sus milagros durante tantos años.
Pepe es un tío de los que no se arrugan, y prueba de ello es la brecha que lucía de inicio su afeitada cabeza. Cayó en acto de servicio el portugués, y fue sustituido por Garay, precisamente el autor del gol definitivo con un remate a ciegas. La nota negativa de la batalla de Mestalla ha sido el parte de guerra de hace unos minutos: rotura del ligamento cruzado de la rodilla, seis meses.
Lass cumplió en la difícil misión de evitar que un renacido Banega, liberado en tareas defensivas por los incombustibles, rocosos e inclementes Marchena y Albelda, se hiciera con las riendas del ataque che.
Xabi Alonso sigue impartiendo cátedra en la Universidad del Fútbol. Mestalla es sólo una ponencia más en su haber.
Benzema se quitó un enorme peso de encima. Desde que llegó este verano había sido muy discutido su rendimiento, hasta el punto de hacernos dudar de sus aptitudes para jugar en el Real Madrid. Se revindicó con un buen partido, creando peligro constante por la banda izquierda, y siendo el co-autor del primer gol blanco mediante un preciso centro con su pierna menos buena.
Higuaín se erigió en protagonista una vez más, algo que ya hace tiempo dejó de ser noticia. Reconozco que apenas fui seguidor de su carrera en Argentina, pero es impresionante lo que ha evolucionado este jugador desde sus primeros partidos con la camiseta del Madrid. Ayer consiguió dos goles, y todavía pudieron ser más si hubiera acertado a rematar el rechace del palo al cabezazo de Ramos al filo del descanso. Es curioso, pero ahora mismo no recuerdo un gol “malo” del “Pipita”.
En definitiva, estos son sólo algunos nombres propios que nos dejó la victoria de ayer, que no sirvió para recortar distancia al Barcelona. Los blaugranas se llevaron el derby catalán gracias a una actuación estelar de Iturralde, autor del único tanto del encuentro.
Dice la Biblia (Hebreos 11:1) que “Fe es la convicción de lo que no se ve”. Nietzsche, en su desprecio por la “metafísica cristiana” le da una vuelta de tuerca, afirmando que “tener fe significa no querer saber la verdad.” Estas posiciones aparentemente enfrentadas se encontraron ayer en el Camp Nou.
Corría el minuto 38 de la primera parte cuando Xavi decidió homenajear al señor Andrés Montes (Dep) dentro del área españolista. Una interpretación digna de Bogart.
80.000 feligreses del barcelonismo tuvieron fe en la convicción de que era penalti. Iturralde, que al igual que el Superhombre de Nietzsche es capaz de generar su propio sistema de valores, no quiso saber la verdad.
Ayer Barcelona y Madrid ganaron sus respectivos partidos gracias a sendos actos de fe.
Sancho







domingo 13 dic a las 20:44
El equipo coge vuelo y veremos cual es su techo durante la presente temporada, seguro peleará la Liga, pero no tengo tan claro que este preparado para un Manchester, Chelsea o Arsenal.