Minuto 36: Manolo Jiménez llama a Romaric, que salta al campo sustituyendo a Negredo.
Parece que el delantero no está lesionado. El Pizjuán no da crédito, se produce una pitada monumental. El técnico se convierte en el centro de las iras, es el hombre del saco. Pero un saco de goles es lo que nos podía haber caído hasta entonces de no ser por Palop, un Benjamin Button a la española. El Getafe nos estaba dando un baño, y en la memoria de todos presente la derrota de la jornada 15. A partir de entonces el partido dio un giro de 180 grados. Recuperamos la pelota. Y apareció el señor Jesús Navas. Y la cabeza de Luis Fabiano, que no luce el sombrero igual que Del Nido.
Cuando ayer leía el once inicial del Sevilla estaba entusiasmado. “Nos los vamos a comer”, pensé. Según iban avanzando los minutos esa idea se me fue quitando de la cabeza. En cualquier caso fui de los ignorantes que a priori no compartieron el cambio ni lo terminaba de entender muy bien. Al menos no me sentí sólo en mi ignorancia, ya que las 30.000 personas que había en el Pizjuán tampoco lo compartieron. No entendíamos como en tu casa, contra el Getafe, en una semifinal de Copa del Rey y con empate a cero en el marcador, se pudiera sacar del campo a un delantero que viene de hacerle dos goles al Valencia para dar entrada a un centrocampista. El 2-0 final justificaría haber cambiado a Navas por el utillero o a Perotti por el cortacésped.
A todos los sevillistas nos gusta ver en el campo a la caballería, Navas, Fabiano, Negredo, Perotti, porque para ganar un partido de fútbol hacen falta goles, y la naturaleza de este equipo es atacar, mandar, asustar, con dos puñales en las bandas y dos delanteros con mucho gol. Pero no siempre puede ser, y cuando tienes en frente un equipo que te juega de tú a tú, que tiene la pelota, que te come el centro del campo y que llega bien a tu portería, algo habrá que hacer. Jiménez se equivocó en la alineación, y rectificó. Yo me equivoqué juzgando el cambio de Negredo, y rectifico. Ese cambio pudo valer media eliminatoria. Jiménez, qué cojones tienes.
Monchito Monchito







viernes 05 feb a las 11:01