Nos volvemos de Moscú con un buen resultado dadas las circunstancias, en un partido que jamás debería haberse jugado.
Es inadmisible que se practique este bonito deporte con esas temperaturas, no vaya a ser que Navas o Palop se me resfríen. En Sevilla entendemos el fútbol como un deporte de artistas en el campo, y de pasarlo bien en la grada la afición. Cuando el termómetro está a no sé cuántos bajo cero, a los jugadores se les congelan las ideas y algo más, y los aficionados es imposible que disfruten el bocadillo como es debido. ¡Hasta Del Nido tuvo que cambiar el sombrero por el gorro! Respeto mucho a los rusos, pero no entiendo por qué no se limitan a jugar fútbol sala en pabellones con calefacción.
Y volvimos con un buen resultado porque a los 25 minutos Negredo, con la inestimable ayuda de zaga y portero rusos, ya había hecho los deberes. El vallecano debió respirar tranquilo, ya que últimamente pasa más tiempo en la grada que en el área. Ese gol puede resultar vital para la eliminatoria, porque el CSK tiene que salir a ganar en el Pizjuán, y si no saben bien lo que se dejan atrás podemos hacerles mucho daño. Los moscovitas no jugaron un mal partido, pero el gol encajado les puede pesar demasiado en la vuelta.
Es posible que por momentos nos mostrásemos algo faltos de ambición, porque bien podíamos haber dejado la eliminatoria sentenciada. Pero con ese frío cualquiera preferiría estar en casa viendo una película con la parienta y una buena manta de cuadros. Y por supuesto en frente había un equipo que, aunque inmerso en plena pretemporada, se vino arriba e hizo trabajar a Palop. Milagrosa pierna la que sacó. Afortunadamente los zapatazos de Honda no encontraron portería. Curiosamente sí lo hizo uno del exbético Mark González, cosas del fútbol.
Monchito (bis)
---hace un frío del carajo





jueves 25 feb a las 17:29