No sé si fue el espíritu de Puerta, el sombrero de Del Nido o simplemente el destino, pero el fútbol hizo en Barcelona justicia con el Sevilla.
El Atlético fue un digno adversario durante todo el partido, pero cuando los Navas, Capel y compañía están inspirados, no hay Neptunos suficientes que puedan parar este equipo, alentado por las miles de gargantas sevillistas que recorrieron los 1000 kilómetros que separan Nervión de Barcelona. En coche, en tren, en avión. ¡A pie si hubiera hecho falta! Todo por nuestro Sevilla.
Si a alguien pertenece esta Copa hoy más que a nadie es a los dos ‘16’ del Sevilla. Antonio Puerta (DEP) seguro que espoleó a los nuestros desde el cielo, y en especial a su amigo Capel, autor del tanto que marcaría el desarrollo de la Final. Precisamente en el Camp Nou, escenario que pudo haber sido la casa del de Albox, y por circunstancias de la vida nunca llegó a serlo. ¡Qué fortuna la nuestra por ello!
El Sevilla vuelve a ser hoy uno de los grandes, si es que algún día dejó de serlo. Aspirantes a todo y campeones por derecho propio. Una nueva temporada mágica, no sin sufrimiento. Tardes gloriosas sucedidas por otras nefastas, para que finalmente levantáramos este título y alcanzáramos el cuarto puesto. Y en agosto, contra el Barcelona la Supercopa, al que le tenemos tomada la medida a doble partido. Paso a paso.
Merece especial recordatorio Manolo Jiménez. Esta Copa se empezó a fraguar en sus manos. Se acabó su etapa en el banquillo, pero Manolo ha sido, es y será un hombre de la casa, por lo que es de justicia ser justo.
Monchito







viernes 21 may a las 09:47
Por cierto, es cierto que recorristeis 1000 kilómetros pero porque no quisisteis jugar a 500...