Otros destacados
La derrota de ayer ante el Sevilla tiene su principal justificante en la manera en que Unai Emery planteó el partido.
No fue el único culpable, y sería igualmente injusto crucificar por ello al entrenador con el equipo tercero por detrás de Barça y Madrid. Pero en el partido de ayer fue traicionado por sus principios. El técnico guipuzcoano sentó a Banega para darle la manija del centro del campo a Marchena y Albelda, supongo que con la intención de robar balones en la medular y salir a la contra con los Mata, Silva, Villa y Pablo. Pero si la apuesta de por sí resulta propicia al atasco de juego y la salida del balón, este hecho se acrecentó con la presencia de Zokora, Renato o Stankevicius.Debemos romper una lanza a favor de Emery, y es que siempre estudia los partidos con mucho detenimiento y horas de trabajo. Además, cierto es que hubo otros factores influyentes en el hecho de volver de Sevilla sin puntos, como la falta de concentración de Bruno en el primer gol. Ahora bien, en el partido de ayer era necesaria la presencia de Banega. El equipo estuvo partido, faltaba un nexo de unión que permitiera el surtido de balones a los de arriba, máxime cuando una jugada a balón parado te puede poner en desventaja en cualquier momento, como así fue. Sólo cuando saltaron al campo Banega y Zigic pudimos adelantar las líneas y meter al Sevilla en su campo. Quién nos iba a decir en agosto que la presencia de Banega hoy por hoy fuera necesaria…
El Sevilla no hizo demasiado para llevarse el partido. Bastó orden y control en el medio del campo, sacrificio en las ayudas para tapar las bandas, y calidad arriba. Nada que este Valencia no pueda ofrecer. De nada sirve ahora lamentar la expulsión perdonada a Zokora o la incomprensible agresión de Palop a Villa en las postrimerías del partido, que debería haber supuesto penalty y expulsión. El único consuelo (insuficiente sin duda) del día de ayer fue salvar el gol average particular, quién sabe si necesario el día de mañana. Pero nos queda el sabor amargo de la derrota, de no terminar de acercarnos a los de arriba, y de no aprovechar los pinchazos de Mallorca y Deportivo para poner tierra de por medio con los puestos que dan acceso a la Champions.
El Matador, no diga Kempes, diga gol!







martes 02 feb a las 08:37