Villa, Mata y Silva.
O Silva, Mata y Villa. O Mata, Villa y Silva. Da igual el orden en que los pongan, porque cuando los tres pequeños que tenemos arriba ponen la directa, Mestalla empieza a arder igual que las fallas en la cremá. Ayer la víctima fue el Almería de Lillo, que venía con un registro muy positivo desde su llegada al banquillo pero que salió escaldado de su visita a Valencia.La verdad es que el partido no se decidió hasta la última hora, porque a pesar de todo el equipo de Lillo supo mantener el orden y la cabeza fría. Pero había algo en el ambiente, quizá la fiesta post-fallera, o la clasificación para cuartos de la Liga Europa, que mantenía a todo el mundo en vilo, a la espera del gol que derrumbara definitivamente las esperanzas del Almería. Y mientras todos los ojos se centraban en Villa, ayer apareció otro de los genios: Silva, en tan sólo 7 minutos, resolvió él solo el encuentro, primero con un pase magistral a Mata para que éste fusilara a Diego Alves, y luego concluyendo una jugada de Villa desde el suelo, un remate tan poco ortodoxo como sorprendente. El Almería había ardido y ya no se volvería a levantar.
La victoria de ayer combinada con la derrota del Sevilla nos afianza en la tercera posición, con 4 puntos de ventaja, ahora sobre el Mallorca de Manzano. Por delante esta semana, doble duelo liguero ante el Málaga y el Zaragoza, antes de volver a la competición europea ante el Atlético. Mientras el equipo siga manteniendo éste nivel de confianza, y sobretodo mientras nos respeten las lesiones, el potencial que tenemos arriba es espectacular. Sin duda no quisiera menospreciar el buen trabajo de Emery en facetas de contención, ya que el equipo muestra una buena solidez defensiva (a pesar de los 4 goles encajados en Bremen). Pero es que cuando los tres genios se asocian arriba, pasa lo que pasa: que si nos marcan 4 goles, nosotros marcamos 4 más y listo. La verdad es que es un gusto ver como se mueven e intercambian la posición Villa, Silva y Mata, cayendo hacia las bandas con libertad de movimientos pero sabiendo en todo momento donde está la referencia del compañero. En fin, un quebradero de cabeza para el técnico rival, que en muchas ocasiones ve el orden de su defensa desmoronarse ante las internadas de nuestros tres internacionales. Repito lo que decía antes: si nos respetan las lesiones, sobretodo en el caso de Silva, quizás el más propenso a estos percances, los chés podemos estar tranquilos y orgullosos de contar con una delantera de primer nivel mundial: el equipo aguanta bien detrás, pero son ellos tres los que encienden la mecha para hacer arder al rival.
Vicenç del Turia





martes 23 mar a las 10:35