Dos semanas horribles.
Dos semanas que nos han llevado a darnos de cara contra la pared; creo que hemos quedado fuera de la lucha para el título. En el caso de que haya algún hincha que me ofrezca motivos para seguir creyendo, que me lo diga, porque no encuentro la salida.Estas frases parecen más bien las de un comentario sobre un equipo que ha descendido de categoría, pero en realidad son para el Arsenal de mis amores. Con esto quiero subrayar el increíble esfuerzo de Nuestro Señor Wegner para situar a una plantilla de tan corta edad y con escaso presupuesto en el ajo, en la lucha cuerpo a cuerpo contra los dos colosos del fútbol inglés y quizá también mundial.
El partido contra el Chelsea, qué quiere que les diga, que a pesar de encabezar la clasificación de equipo máximo goleador, extrañamos y mucho una referencia en la punta de ataque. Los partidos contra el Chelsea son extraños porque normalmente, cuando te ganan, lo hacen sin hacer mucho ruido, acumulando jugadores estelares en el borde del área y aprovechando la más mínima ocasión para tumbarte con un gol cuando menos lo esperas. Y así yo veo el partido de ayer, imposibilidad de marcar un gol contra la genialidad defensiva de los blues.
Por otro lado tengo que admitir que me empezaron a preocupar los gestos de Cesc durante el partido. No quiero decir con esto que se vaya a bajar del barco ahora que parece que ya no tenemos nada que decir de cara al título, sino que intuí cierta frustración, porque tiene toda la pinta que este año se va a repetir el patrón de los anteriores.
Tampoco quiero ahora cuestionar nuestra filosofía, todo lo contrario, hay que ser tercos con nuestra idea de juego. Pero, quizá es algo que desconozco, sería bueno rascarse los bolsillos y traer a alguien contrastado, que ayude a madurar a todos los jugadores que ayer lo dieron todo para tumbar a un equipo que parece que este año puede llevárselo todo.
Malone





lunes 08 feb a las 12:12