Una victoria mucho más cara de lo que esperábamos.
La consecución de los tres puntos conllevan la lesión de Cesc y el ya de por sí cuestionamiento de Bendtner, quien ayer falló y volvió a fallar lo indecible.El partido se nos puso de cara bien temprano con el gol de nuestro majestuoso capitán y creo que buena parte de la hinchada estaba segura de que iba a ser una tarde placentera a juzgar por el dominio absoluto del partido. Sin embargo, en cada ocasión que las cámaras enfocaban a Nuestro Señor Wegner, se apreciaba cierta preocupación en su rostro, una de esas caras que dicen no-lo-tengo-nada-claro-amigos. Supongo que su preocupación iba encaminada hacia lo que poco a poco se iba viendo sobre el terreno de juego: la falta de pegada, que un poco más y nos cuesta tres puntos. La lesión de Fábregas, quien es seria duda para el partido contra el Oporto es el precio que ahora acabo de mencionar.
Por un lado, toda esta mala fortuna de cara a portería la muestra la estadística del jugador que consiguió el segundo gol, el bueno de Walcott no conseguía lanzar el balón hasta el fondo de la portería desde el pasado mes de octubre. Por el otro, Wegner ha dicho que hay que esperar hasta mañana para saber el alcance del lesión del alma mater del vestuario.
Extrañamos a Van Persie, sí, claro, cómo no; pero en 29 partidos hemos marcado en 69 ocasiones. Ya sé que a veces los números engañan pero creo que esta estadística muestra el poderío de nuestro juego ofensivo así como la gran capacidad que tiene el equipo, a la hora de mostrarse como amenaza para el rival, de diversificar sus recursos.
Cambiando de tema, hoy me gustaría discutir algo de lo que quizá debería haber hablado antes, la defensa. Ayer, nuestra pareja de centrales me preocupó mucho: Vermaeln y Silvestre. Gracias a las cantidades ingentes de minutos en los que guardamos el balón para nosotros, nuestra defensa no sufre mucho el acoso del rival. Pero lo que no puede ser, bajo ningún concepto, y eso que era el Burnley, es que al equipo le cueste marcar un día en concreto y luego la defensa se muestra de lo más débil y poca-cosa. No puede ser, repito que Nugent nos marque ese gol con la facilidad que lo hizo. Ahí está, creo, una de las razones por las que este año no hemos terminado de competir con los de arriba cuando ha llegado la hora de enfrentarse con ellos. Siempre hablamos del ataque, del juego ofensivo, de lo maravilloso que es ver jugar al Arsenal, pero ahora que llega el final de temporada y que tenemos opciones reales de alzarnos con algún trofeo -la distancia con el Manchester sigue igual- es necesario trabajar ese aspecto. En caso contrario, creo no servirá de nada todo el esfuerzo realizado.
Bien, por hoy es todo, no nos queda otro remedio que encomendarnos a lo que sea para que Cesc esté listo para el cruce de octavos contra el Oporto.
Malone





lunes 08 mar a las 14:02