La pretemporada del Liverpool sigue siendo desastrosa.
Tras la derrota en Barcelona frente al Espanyol (3-0) y la marcha de una pieza fundamental como Xabi Alonso, el sábado pasado tocó seguir sufriendo contra otro equipo español, el Atlético de Madrid.
El resultado final, 1-2, no fue lo peor, tampoco la poca fluidez del juego de los Reds basada en los chispazos de Gerrard, sino que lo peor y más preocupante fue la lesión de Jamie Carragher. Anfield veía como su más experimentado defensor se marchaba del campo de juego a sólo 12 minutos de iniciar el encuentro con una lesión al tobillo. Considerando la crisis y lesiones en defensa (marcha de Hyypia y Arberloa + las lesiones de Skrtel, Agger y Aurelio), perder a la referencia era la última cosa que esperaba Rafa Benitez del encuentro con el Atletico de Madrid.
El diagnostico a día de hoy es que la lesión del segundo capitán tan solo es un esguince de tobillo, lo cual le da alguna oportunidad de llegar la semana que viene al inicio de la Premier contra el Tottenham.
Con un equipo equilibrado en medio centro y ofensiva, con jugadores determinantes como Mascherano/Gerrard y Torres/Kuyt, es impensable que a falta de pocos días para el inicio de la nueva temporada, el dolor de cabeza para Benitez sea como rearmar o estructurar uno de los puntos más fuertes de los Reds desde su llegada, la última línea de cuatro.
Como seguidor del Liverpool, pero en especial de la capacidad estratégica de Rafa Benitez, no tengo dudas que nos sorprenderá con algún movimiento.
/ mcOwan






