
Era uno de los partidos más importantes de la temporada, con el último puesto de Champions en juego, el precedente del año pasado, el retorno de Torres...En definitiva, un partido de los que apetece ver, que resultó ser un fiasco monument
al. Manchester y Liverpool, dos equipos hoy lamentables. Los primeros, abogando por un cerocerismo ciertamente comprensible, ya que cuentan con un partido menos y mantienen las cosas como están con los reds, si bien los Spurs ocupan ahora el cuarto lugar. Los segundos, faltos de coraje y ambición. El empate, a Dios gracias, y porque Ireland no anduvo tan acertado como otras veces.
Benítez puso de inicio a Kuyt en punta de ataque, y concedió la oportunidad a Babel entrando por banda. Al holandés apenas se le vio, ya que no creamos peligro real en ningún momento del partido. Gerard trabajador como siempre y la pareja Lucas-Mascherano en el mediocampo, que cada día me aburre más. El brasileño especialmente torpe en el último pase. Increíble que seamos incapaces de crear juego y ocasiones, y tengamos un banquillo con Torres, Benayoun, Riera o Aquilani.
Decía Jorge Valdano que “el conservadurismo y el aburguesamiento conducen a la mediocridad”. Es posible que en este Liverpool se cumplan dichos parámetros. De aquí a final de temporada mantendremos una lucha fraticida por la cuarta plaza con tres rivales: Manchester City, Tottenham y Aston Villa. Demasiados invitados a la “fiesta de los mediocres”, cuando un club de la entidad y la tradición del Liverpool debería estar arriba peleando por el título. Definitivamente hemos descendido de categoría. Por desgracia no somos uno de los “cuatro grandes”, sino que formamos parte del grupo de los “cuatro aspirantes a grande”. Lo peor de todo es que no sabemos cuando podremos volver.
Lo más positivo del encuentro, lo único positivo más bien, la vuelta de Torres, que jugó el último cuarto de hora. Encomendamos nuestra suerte al Niño. Fernando, métenos en Champions por favor.
King Kenny (and could he play!)





lunes 22 feb a las 09:17
El cuarto puesto se vende caro, pero City y Tottenham no son mejores que el Liverpool y deberían pinchar más