Llega mañana domingo el primer derby en Manchester de la temporada, en Old Trafford, y este año llega más caliente que nunca. Juegan el segundo clasificado de la tabla contra el tercero, ambos con 12 puntos. Hablamos de un auténtico choque de trenes, por el potencial incuestionable que atesora el United y por la grandisima inversión económica que ha realizado el City este verano para acercarse al nivel de los grandes de la Premier.
Y decimos que el derby llega caliente porque desde hace unos dias, después de la primera jornada de la Champions League, el cruce de declaraciones entre ambos equipos ha ido subiendo de nivel, calentando un ambiente ya de por si bastante hostil, y que puede asegurar uno de los derbys más apasionantes de los últimos tiempos. Cuando todavia colea la polémica alrededor de la celebración del gol de Adebayor en la última jornada frente a los que fueran sus aficionados hasta hace pocos meses, hecho por el cual el togolés cumplirá sanción contra el ManU, Sir Alex Ferguson, zorro viejo, ha ido dejando perlas acerca de su rival con el fin de asegurar que el ambiente que se encuentren el domingo en Old Trafford sea tan intimidatorio que dé alas a su equipo desde el primer minuto de juego. No es éste un nuevo recurso del técnico escocés, y a juzgar por las estadísticas en los últimos tiempos cuando el United juega de local, parece ser que se trata de un recurso que funciona.
Hablaba Sir Alex ésta semana acerca de la actitud de nuevo rico del City, invirtiendo sumas de dinero dignas de el más grande de los campeones y dotando a su equipo de un nuevo aire de glamour, con posters y anuncios por doquier para alimentar la causa celeste. Y definia ésta actitud como “un poco de gallitos (… a little bit cocky)”. La primera en la frente. Ferguson añadió más leña al fuego diciendo que por el dispendio económico que habian realizado los dirigentes del City, probablemente éstos creyeran posible ganar la liga, aunque para ello les advertía que deberian ganar a los 4 grandes en los dobles duelos ligueros y, aunque se mostraba sorprendido por la contundente victoria del City frente al Arsenal (4-2), planteaba sus dudas acerca de la posible ascensión al número 1 de sus vecinos de Manchester. Además, nos recordaba a todos el apacible inicio liguero que ha tenido el City antes de medirse al Arsenal (victorias contra el Blackburn, los Wolves y el Portsmouth). Sobre las posibilidades que la supremacía futbolística de Manchester cambiara de acera, Ferguson fue claro : “No mientras yo viva”.
El otro gran protagonista en éste cruce de declaraciones ha sido Carlitos Tévez, quien este verano ha cambiado su camiseta roja del United por la celeste del City. El Apache fue un jugador fundamental en las dos últimas campañas en Olf Trafford, con unos registros goleadores nada despreciables pero sobretodo con una entrega y un sacrificio que enamoraron a la grada de Old Trafford. A pesar de todo, los 47 millones que pagó el City este verano no podian competir con lo que Ferguson creía justo pagar por el argentino (26 millones). Si ya en su momento Tévez dijo que la relación entre ambos era inexistente, ahora Ferguson ha contraatacado advirtiendo al jugador que no espere un recibimiento por todo lo alto por parte de los hinchas del United, pues los colores son algo con lo que no se puede jugar. Además, ha añadido más presión a la olla al decir que el mejor jugador del City no va a estar en el campo (Adebayor), restando importancia al rol que puede despemeñar mañana el Apache.
En resumen, mañana seremos testigos de uno de los derbys más apasionados y de más nivel de los últimos tiempos. Pero si una cosa tengo clara es que, si tuviera que apostar por un resultado, por historia, por equipo, por experiencia y por el ambiente que presentará Old Trafford, mañana lo tendria claro: recordemos quien es el campeón. Apuesten todo al rojo.
George Red






