Concluyó la séptima jornada de la Premier League y nos encontramos con el ManU liderando la tabla por goal average por delante del Chelsea, que perdió sorprendetemente en campo del Wigan del español Bob Martínez (3-1).
Los chicos de Ferguson sacaron adelante su partido ante el Stoke City venciendo por 0-2, con goles de Berbatov y de O’ Shea. Viendo en los periódicos del lunes la clasificación, pareceria que uno debe sentirse tranquilo, aliviado y contento por como están las cosas. Sin embargo, mis sensaciones son un poco contradictorias.Contar en tu equipo con un jugador de la clase, la experiencia y la maestria de Ryan Giggs, es un auténtico lujo. Hacerlo durante 18 años, como es el caso del galés, es un regalo de los Dioses. Y más cuando, a sus 36 años de edad, es el hombre que debe desatascar un partido y liderar la victoria de un equipo que hasta ese momento naufragaba en sus intentos por vencer la resistencia rival, como pasó el domingo frente al Stoke. De ahi mis sentimientos contradictorios; admiración por cada una de las soberbias intervenciones deGiggsy en los 35 minutos que estuvo en el terreno de juego, y preocupación por ver a un equipo muy superior a su rival incapaz de perforar su defensa hasta la salida del mago galés.
De todos es conocida la tendencia del Stoke de superpoblar su defensa y echar sus líneas para atrás para salir jugando al patadón. Se trata de un equipo de tradición claramente británica, pero la falta de calidad en sus líneas lo convierten en poco menos que un búnker atrincherado en su àrea. Un rival complicado, sin duda, pero no deberia serlo tanto para un equipo tan superior como el campeón. Sin embargo, la realidad fue que hasta que Sir Alex Ferguson, muy inteligentemente, no se decidió a cambiar a Giggs en el 55 por un inoperante Nani, el equipo no consiguió encontrar un camino hacia el gol. Y es que el extremo portugués tuvo una actuación más bien discreta, acompañado en la banda derecha por el ecuatoriano Valencia. Ambos jugadores se mostraron voluntariosos y trabajadores, pero claramente carentes de eficacia. Me preocupa que no empiecen a mostrar claros síntomas de mejora y de dar un paso al frente, pues todos sabemos que el juego por las bandas es algo tradicionalmente fundamental en Old Trafford. Confiemos en Ferguson para pulir estos diamantes en bruto como ha hecho con tantos otros jugadores.
Y es que cuando un maestro como Giggs sale al terreno de juego, lleva el espíritu de Old Trafford allí donde vaya. En 7 minutos se inventó un movimiento desde la banda a la espalda de la defensa del Stoke para quedarse solo tras pase de Fletcher y asisitir a Berbatov con un solo toque, entre las piernas del defensor, dejándolo solo ante la línea de gol. La celebración de Dimitar, señalando repetidamente con el dedo a Giggs hasta llegar a abrazarlo, fue muy significativa. En el 77, la bendita zurda del galés colgó un balón tran un saque de falta desde la banda derecha para que John O’Shea cabeceara el 0-2 definitivo. 2 acciones geniales, 2 asistencias, 2 goles. Un lujo, como la temporada que está realizando Ryan, repartiendo asistencias sin parar. Pero insisto, sigo teniendo cierta preocupación porque deba ser él el que resuelva los partidos, pues el equipo debe ser capaz de ganar sin depender de ningun jugador en concreto. Por ahora, con la ayuda de Ryan, la cosa pinta bien.
George Red






