Precisamente eso es lo que debieron (o deberian) haber pensado los hinchas al Manchester United al finalizar la 26º jornada de la Premier, tras ver como el United empató a 1 ante el Aston Villa jugando 1 hora con diez, y ver como el Chelsea se dejaba los tres puntos en su visita al Everton.
Dichos resultados, combinados con la victoria del Arsenal ante el Liverpool, vuelven a apretar la clasificación: Chelsea 58 puntos, ManU 57, Arsenal 52.El caso es que la jornada intersemanal de ayer era una jornada trampa, donde los tres primeros se enfrentaban a rivales complicados. La visita al Villa Park nunca ha sido fácil para el United, y con la buena campaña que está realizando el equipo de Martin O’Neill, había que andarse con mucho ojo. Los 5 goles endosados al Portsmouth, tres de ellos en propia puerta, debian olvidarse cuanto antes.
Y el equipo lo hizo. Vaya si lo hizo. Porque salió tremendamente enchufado, y a pesar que el Villa se adelantó en el 19 con tanto del español Cuéllar, en el 23 el marcador volvia a estar igualado (por cierto, otro autogol de Collins). La partida volvia a estar en tablas, pero el United parecia que se estaba imponiendo. Y así llegamos al minuto 29, cuando el colegiado expulsó a Nani.
Parece que el portugués se está convirtiendo en el protagonista de Old trafford últimamente, después de cosechar los elogios de Sir Alerx Ferguson tras su actuación ante el Arsenal. Pero no hay que dar más vueltas a la expulsión. Seguró que aprenderá una valiosa lección.
Aunque para ser honestos, para lección la que a partir de entonces empezó a dar Ferguson en el banquillo. Porque a partir del momento en que el equipo se quedó con 10, la madurez y la experiencia del técnico escocés se trasladaron immediatamente a sus hombres en el campo, que lejos de amilanarse ante un rival complicado en superioridad numérica, se fue a por el partido. Se pasó a jugar una 4-4-1, lo cual no supone ninguna desventaja cuando tu único hombre delante es Wayne Rooney. El centro del campo tiraba de experiencia para aguantar y dominar el balón, pero Sir Alex aún nos aguaradaba con un par de sorpresas más.
En la media parte, decidió cambiar a Scholes por Valencia, para recuperar así la presencia en ataque por las bandas. El ecuatoriano cumplió con el trabajo a la perfección, y los hombres del medio del campo, aun sin la presencia de Paul, no perdieron la cara al partido. Más tarde, en el 74, Ferguson se fue definitivamente a por el partido y cambió a un lesionado Giggs por Berbatov (por cierto, Ryan tiene un brazo fracturado y estará de baja 4 semanas). El dominio del United queda patente al ver las 10 ocasiones de gol de que dispuso o los 7 córners a favor, frente a las 7 ocasiones y 1 único córner del Villa. No hay duda que fue un aviso en toda regla para los hombres de O’Neill, que deberán cambiar mucho su actitud si quieren llevarse la final de la Carling que enfrentará a ambos conjuntos en Wembley.
Por su parte, el United sale reforzado del partido de ayer, y recorta en un punto su desventaja ante el Chelsea antes de que la competición liguera se pare este próximo fin de semana. No hay mejor panorama para encarar el regreso a la Champions ante el Milan: martes 16, 20:45h, San Siro. Partidazo.
George Red





viernes 12 feb a las 09:54