27 goles, junto a los dos que marcó ayer al West Ham, Rooney ya lleva 27 goles esta temporada.
Empieza a ser difícil calificar lo que está logrando el delantero del Manchester United, sin duda el hombre que está llamado a suceder a Didier Drogba como futbolista del año en Inglaterra. Ayer, como hizo ante el Milan en Champions, tuvo dos oportunidades. Dos cabezazos. Dos goles.En una reciente e interesantísima entrevista a Sir Alex Ferguson, el técnico escocés hablaba de Wayne, y lo hacía con toda clase de elogios. Lo que más valoraba en él, y creo que ya lo habíamos comentado por aquí, es su trabajo diario. La intensidad, las ganas y la profesionalidad con la que se entrena tienen su reflejo en el campo, donde Rooney no cesa de trabajar durante los 90 minutos por el bien del equipo. Además, parece ser que la implicación del jugador en diferentes causas sociales va bastante más allá de lo conocido, y nunca tiene un no por respuesta en éste tipo de cuestiones. Pero Ferguson tambien hablaba del margen de mejora que aún debe recorrer Rooney, y entre otras cosas le apretaba para que, una vez se encontrase dentro del área, aumentase su instinto rematador para convertirse en un goleador letal. Pues bien, parece que el chico está aprendiendo la lección.
Ayer contó con la inestimable colaboración de un hombre que está cuajando unas actuaciones realmente meritorias en las últimas semanas: Antonio Valencia se está convirtiendo en un socio perfecto para los delanteros del United. Con Foster en la porteria para dar descanso a Van Der Sar, y la vuelta de Vidic y Anderson al equip titular tras superar sus respectivas lesiones, más la inclusión de Gibson en detrimento de Fletcher, el equipo rotó en todas sus líneas de cara a la final de la Carling que se jugará este próximo domingo ante el Aston Villa. La mala suerte quisó que en el 19 Anderson sufriera una recaída que lo obligó a pedir el cambio.
Pero como decía, fue Valencia quien arrancando desde la banda derecha posibilitó que el partido se rompiera. Primero en el minuto 38, cuando una jugada del equipo mandó el balón a Berbatov en la frontal del área. El búlgaro jugó un pase por alto hacia la banda, y Valencia, en vez de controlar el balón, hizo gala de un gesto técnico exquisito para pegar una volea y poner el esférico justo en la cabeza de Rooney. Más tarde, en el 55, se escapó por velocidad del lateral y volvió a regalarle a Wayne un centro preciso para que cabeceara el 2 a 0. Una actuación la del ecuatoriano que mereció los elogios de Old Trafford, que ya ve en él al jugador determinante que esperaba desde que Ferguson lo fichase el pasado verano. El 3 a 0 definitivo fue obra de Owen, que marcó dos minutos después de sustituir a Rooney.
Con la victoria, volvemos a trasladar la presión al Chelsea, que sabe que no puede fallar el sábado ante el ManCity después de su interesante eliminatoria de Champions ante el Inter de Mou. Pero lo que realmente nos debe importar éstos días es la preparación para la final de la Carling del domingo. Wembley nos espera con el primer título de la temporada, en un duelo entre Ferguson y O’Neill. Al equipo lo veo muy metido ya en la competición, y a pesar del tropiezo ante el Everton, los jugadores están alcanzando su punto óptimo de forma para, como acostumbra a pasar, encarar el tramo decisivo de la temporada con todas las pilas cargadas. De lograr levantar la Carling, sin duda sería la mejor manera de motivar aún más al grupo.
George Red





viernes 26 feb a las 11:15